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¿Por qué fracasan los negocios?

¿Por qué fracasan los negocios pequeños?

Según las estadísticas del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) de cada 10 Pymes, 3 fracasan en su primer año, y solo 5 logran llegar a los 6 años en el mercado. Estas cifran hablan por sí solas. Pero ¿sabes realmente por qué fracasan los negocios pequeños? Averigüémoslo.

En México, las startups tienden a ser muy poco exitosas si no identifican los posibles riesgos y situaciones a las cuales se van a enfrentar. Sobre todo en sus inicios. De hecho, cometer errores y fracasar es parte vital del crecimiento de una empresa. Tal como decía Sun Tzu en El arte de la guerra: «si conoces tus debilidades, ya tendrás parte de la batalla ganada».

Es por eso que en este post nos centraremos en las causas más comunes por las cuales suelen fracasar los pequeños negocios. Esto con la intención de que puedas estar alerta y tomar las previsiones para no cometer los mismos errores y mantenerte siempre a flote. Toma nota:

Falta de un plan de negocios

Todo en la vida necesita planificación. Incluso más una inversión económica a largo plazo. Pero aunque parezca increíble, muchos dueños de Pymes se saltan este proceso por no tener el tiempo para ello.

Ahora, un negocio no se puede dar el lujo de improvisar. Al contrario, la organización debe ser prioritaria, para que los procesos se lleven a cabo con total efectividad, ahorrando costos y estandarizando el manejo de la organización.

De no ser así, se verá colapsada la capacidad de respuesta ante diversas situaciones, y por ende terminará en fracaso. La idea es conocer de antemano todo el panorama al que se va a estar expuesto para poder manejar el conflicto con la mayor efectividad posible.

Un mal manejo de las finanzas

Este es una de las causas más comunes por las que fracasan los negocios pequeños. Y se debe a que generalmente las grandes empresas tienen a alguien o hasta un departamento para llevar la contabilidad.

No obstante, en las Pymes el personal suele ser poco, y casi siempre es el mismo dueño quien se encarga de la administración, junto con un sinfín de tareas más.

Esto causa que se generen errores contables, procesos poco eficaces, o peor aún, falta de un plan adecuado para que se mantenga el flujo de caja.

Además, casi siempre el jefe no tiene a quien rendirle cuentas y se la pasa resolviendo problemas urgentes, restándole la debida atención a la administración y perdiendo el enfoque correcto.  Como es obvio, esto generalmente termina en un desorden y posterior fracaso.

Para evitarlo es conveniente apoyarse en un asesor, que ayude en la aplicación de una metodología acertada para que la empresa se mantenga a flote.

Querer crecer muy rápido

Indudablemente, el crecimiento de una marca es algo muy bueno y que todos los emprendedores desean. Sin embargo, buscar los beneficios de manera inmediata sin tener unas bases sólidas, no terminará bien.

Por eso desear crecer muy rápido, se convierte en una potencial causa de fracaso para los pequeños negocios, porque no hay una organización adecuada. Solo se busca la “sobre expansión”, que es generada por la presión de obtener resultados inmediatos.

Un ejemplo de ello es cuando un emprendimiento quiere saturar el mercado de un determinado producto, sin tener la capacidad acorde. Lo más seguro es que termine ahogándose en deudas, incumpliendo contratos o prestando un mal servicio a los clientes.

Recuerda que todo crecimiento debe ir de forma paulatina, sin descuidar ningún aspecto.

Endeudarse en exceso

Este error va de la mano con la anterior causa del fracaso de las pequeñas empresas. Es común que muchas Pymes empiecen con préstamos de todo tipo para cubrir una expectativa poco realista.

Al ver mermada su capacidad, un alto porcentaje de estos negocios deben cerrar sus puertas, quedando inclusive pagando intereses de los créditos solicitados.

Ten mucho cuidado para no caer en ese pozo profundo.

Un mal equipo de trabajo

Dicho de manera simple: las personas que trabajen para tu empresa deben hacerla crecer.

No es un secreto que la mano de obra es el costo más alto de una pequeña empresa. En consecuencia, todos los empleados deben justificar su salario, de lo contrario estarías regalando el dinero, perdiendo fondos y acercándote a un rotundo fracaso.

Por otro lado, es importante que los dueños de los negocios deleguen funciones, ya que esto suele ser otra causa de las pérdidas.

Es decir, muchos dueños de Pymes no saben cómo profesionalizar sus empresas y termina la marca dependiendo de él para todo, convirtiéndose en personas clave o medulares, sin las que el negocio no puede funcionar.

Obviamente, esto es un gran error.

No prestar atención a la competencia

Unos de los principales factores que causan el fracaso de una empresa es no prestar atención al modo de trabajo y de atención de su competencia más cercana.

Como es normal, los clientes siempre se van a dirigir hacia donde se sientan mejores atendidos. Por eso es esencial estudiar de cerca a aquellos negocios exitosos y ajustarse a lo que requieren las personas.

Si no quieres ingresar a las estadísticas de fracasos de las pequeñas empresas, es bueno que tomes un tiempo y analices los métodos más convenientes, modernos y efectivos para mantener tu clientela.

Porque estamos seguro de que no deseas fracasar, ¿no es cierto?

Resistirse a los cambios

La capacidad de adaptación siempre ha sido un arma para sobrevivir ante cualquier crisis. Reconocer cuándo es momento de cambiar y avanzar es vital en el mundo de los negocios.

No obstante, muchos emprendimientos se estancan en lo conocido o “zona de confort”, sin ir más allá, para crear una marca personal que destaque en el mercado.

Al ser el mundo tan cambiante las pequeñas empresas deben ir a la par, para no quedarse en la aplicación de métodos obsoletos que no complazcan las necesidades de su público objetivo.

En conclusión, el mercado no es estático y siempre va a tener variaciones. Todo empresario debe estar al tanto de esos cambios para adaptarse rápidamente.

Si te quedas de último, es muy posible que tu empresa pase a formar parte de la larga lista de los negocios que fracasaron.

Recuerda que la intención es que te mantengas operando. Así como dice Steve Jobs: “El punto clave que separa a los emprendedores exitosos de los fracasados, es aquel que lo sigue intentado una y otra vez a pesar de los ilusorios fracasos”.